inteligencia emocional

Enriquece tu trabajo, detecta tu inteligencia emocional.

Presiones, estrés, horarios imposibles y escasa comunicación conllevan no solo la improductividad y la ineficacia en una empresa, sino la infelicidad de sus componentes. Detecta tu inteligencia emocional para enriquecer tu trabajo diario y poder contribuir con soluciones al estado de ánimo general de tu entorno, ofreciendo un mejor servicio.

¿Podemos aplicar los principios de la inteligencia emocional en el ámbito del trabajo?

Las personas somos emocionales antes que racionales. Pensaremos del modo más lógico y racional posible, pero casi siempre actuaremos de acuerdo a nuestras emociones.

A menudo suele verse cómo los mejores líderes empresariales, siempre, son aquellos que saben ver las necesidades de sus empleados, fomentan un buen ambiente de trabajo donde cada individuo se sienta cómodo para expresar ideas, donde coexista flexibilidad, oportunidades de participación y donde todos se sientan escuchados.

Un reciente estudio realizado en el Reino Unido y publicado en “The Guardian” intentaba visualizar cómo afrontaban los trabajadores los altibajos económicos actuales en sus respectivos puestos y sectores.

El resultado fue curioso y comprensible, podía verse como la mayoría de individuos se posicionaban en el “modo de supervivencia”, es decir, se aferraban a lo que tenían en esos instantes, fuera cual fuera su situación.

Esta sensación de “anclaje absoluto” a ese trabajo, les generaba a su vez una fuerte sensación de estrés e infelicidad. Eran incapaces de ver otras opciones, nuevas oportunidades. Es decir, el propio estrés terminaba bloqueándoles.

Obviamente estas situaciones son más que comprensibles, ante épocas de crisis toda persona se aferra a lo poco que tenga, a ese trabajo que le aporta un medio económico con el que subsistir a pesar de que, las condiciones en las que trabaje, no sean las adecuadas.

Pero los expertos en inteligencia emocional nos señalan que hemos de aprender a gestionar nuestra realidad y nuestras emociones. En ocasiones, tiempo de crisis es también tiempo de oportunidades, ahí donde empezar a ser creativos, a buscar nuevas opciones de crecimiento personal y laboral.

Consejos para desarrollar la inteligencia emocional en el trabajo.

Escúchate a ti mismo.

Es importante que conozcas aquellas situaciones que más estrés y ansiedad te provocan en el ámbito laboral. Establece una serie de prioridades para ver, ante todo, si esa ansiedad está afectando directamente a tu vida personal… ¿duermes mal por las noches, te cuesta levantarte por las mañanas para ir al trabajo, han cambiado las relaciones con los tuyos por culpa del trabajo?

Analiza esas situaciones estresantes e intenta afrontarlas: ¿es un compañero? ¿es tu jefe? ¿es el trabajo en sí? Piensa en ello, recordando ante todo separar el ámbito laboral del personal. Cuando llegues a casa, relájate, busca tiempo para ti.

Escucha, no oigas.

Presta atención al lenguaje corporal.

Las emociones no solo están en nuestras palabras, sino también en nuestros gestos y expresiones. Atiéndete no solo a ti mismo y en cómo ofreces “información no verbal a tus compañeros”, fíjate también en ellos, atiéndelos para comprenderlos y obtener así aún más información del medio laboral en el que te mueves cada día.

Piensa que los escenarios de trabajo son como micro-mundos dotados de un lenguaje propio, están llenos de rumores, de emociones, de miedos y deseos, en ocasiones de envidias y por qué no, también de deseos de alcanzar grandes metas y proyectos. Si todos fueran capaces de entenderse y respetarse unos a otros, seguro que seríamos mucho más productivos, efectivos… y felices.